Experiencia de una Redactora Freelance

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    Maria Usero
    Colaborador
    @mariausero

    Soy Maria Usero, una economista reconvertida en redactora freelance. Os cuento un poco mi experiencia personal, aunque un poquito transferible, y las preguntas que me fui haciendo en el que llamo “proceso freelancer”.

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    ***

    ¿Por qué ser freelance?

    Cada uno/a tendrá sus motivos. La decisión puede venir de la necesidad “no tengo trabajo” o de las ganas de cambiar “quiero ser mi propio/a jefe/a”. Yo la tomé por un motivo muy concreto: quería ser libre. ¿Poético verdad? ¿quizás utópico?, para mí no lo era ni lo es.

    Deseaba dedicarme a lo que más me gustaba; escribir y aprender, y además tener vía libre para organizar mi tiempo, ¡casi nada! Tengo infinitas aficiones y no quería esperar a que me tocara la lotería o a jubilarme para poder llevarlas a cabo. Sin embargo para tomar esta decisión tuve que plantearme varias cosas:

    • ¿Cuáles son mis necesidades vitales?
    • ¿Cuáles son mis necesidades y expectativas económicas?
    • ¿Puedo vivir durante un tiempo sin generar ingresos e invertir parte del tiempo en formación?
    • ¿Realmente escribir me apasiona?

    Mis respuestas fueron: Necesidades vitales altas. Necesidades y expectativas económicas medias. Sí, puedo vivir un tiempo sin generar ingresos. Sí, a esto es a lo que quiero dedicarme.

    A partir de ahí comencé a diseñar mi proyecto. Un proyecto muy concreto y relacionado íntimamente con lo anterior. Las respuestas a estas preguntas variarán dependiendo de la persona y por lo tanto también su proyecto.

    ¿Cómo conseguir clientes/as?

    Plataformas Freelance… Una vez decidido ser freelance, sí o sí, va a surgir esta pregunta.

    → Ok, voy a presentar mis servicios de forma autónoma, ¿pero a quién?

    A mí también me surgió. Llevaba un tiempo compaginando mi trabajo “formal” con el trabajo de redactora, pero sólo para un cliente. Cuando decidí aumentar campo e intentar dedicarme sólo a esto me surgió esta tremenda duda, ¿quién necesitará mis servicios?

    Buscando por internet me enteré de que existen distintas plataformas; Nubelo, Fiverr, LanceTalent, etc., donde poder ofrecerlos (sí, así de pegada estaba en los inicios). También miles de artículos donde describían las ventajas y desventajas de trabajar a través de ellas.

    Como no soy de darle demasiadas vueltas a las cosas estuve dos o tres días inscribiéndome a destajo en todas las que aparecían en Google. Pero me encontré con el siguiente problema: no tienes portafolio ni comentarios de clientes anteriores, por lo tanto nadie confía en ti. Seguro que a más de uno/a os suena esto.

    Al final, si mantienes una actitud activa y le echas tiempo a redactar propuestas y presupuestos te acaba saliendo algo. A partir de ahí la actividad en plataformas es bastante continuada. Pero surge otro problema: los precios son muy bajos y la competencia de tarifas enorme.

    Cuando ves que estás trabajando un montón y tienes miles de clientes/as satisfechos/as pero tus pequeños ingresos se diluyen entre comisiones, tipos de cambio e impuestos llega otro punto de inflexión. Para mí supuso tomar la siguiente decisión: trabajar sólo con plataformas que me permitieran mantener una relación a largo plazo con los/as clientes/as y comenzar a moverme fuera de ellas, captando por otras vías.

    La ventaja principal que le veo a comenzar trabajando en plataformas es que empiezas a rodar rápidamente, consiguiendo trabajos en breve espacio de tiempo y sin tener que hacer una gran inversión en marketing (por eso pagas las comisiones). La principal desventaja es que, sobre todo si trabajas en mercado hispano, es complicado conseguir un sueldo íntegro a través de ellas.

    Conseguir clientes/as fuera de plataformas…

    Con este objetivo creé mi propia web y redes sociales asociadas. Quizás esto debería haberlo hecho desde el minuto uno, pero no fue así, lo hice tras cinco meses de trabajo. Dependiendo las circunstancias el momento oportuno cambiará. Bajo mi punto de vista es básico lo siguiente:

    “Comprar un nombre de dominio y hosting: los gratuitos, tipo los que ofrece WordPress, creo que no ofrecen imagen profesional y además son más difíciles de posicionar.”

    Comprar una plantilla: Las plantillas gratuitas están muy vistas y cuidar el diseño es importante. Al final es la primera imagen que tiene de ti el cliente potencial, ¿conocéis el Efecto Halo?

    Mi segundo paso fue llevar a cabo una labor comercial online, pero también offline. A nivel online en Linkedin, mailing, etc. y offline contactando con empresas de mi zona a las que creo que le pueden interesar mis servicios.

    En mi sector en particular, la redacción de contenidos, me he dado cuenta de que hay muchísimas personas que no sabían que podían contratar a alguien para que escribiera en su web, llevara su blog de empresa, etc. supongo que es una labor de “creación de la necesidad” porque es un servicio que en principio no sabían existía.

    A modo de resumen, estos son los aspectos más importantes que me he ido planteando en el proceso (aunque podría escribir 20 páginas): ¿Por qué quiero ser freelance? ¿el servicio que ofrezco es interesante? ¿dónde puedo encontrar a mis clientes? Y el más importante de todos ¿esto me hace feliz?

    Quedo ansiosa a la espera de vuestras experiencias y comentarios…

    #11220

    Lulu
    Colaborador
    @lulu

    Que bueno aprender de la experiencia de otros 🙂 suerte María!

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